¡Qué aburrido trabajar desde casa!

¿ Es ese tu caso?,  ¿Te aburre trabajar desde tu casa?

Desde el mes de marzo 2020 la condición de pandemia, anunciada en distintos países por los administradores del Estado, como figura institucional de una nación, conmocionó.

Se imponía de inmediato  el teletrabajo como modalidad,  para así, continuar con los procesos productivos en empresas pequeñas y grandes, además de las corporaciones, buscando de esta manera generar continuidad  en cuanto al bienestar social.   Sin embargo, quedaba en la palestra la idea del regreso a las oficinas como estaciones de trabajo.

En la mayoría de las organizaciones de gran dimensión, con trabajadores cuya plantilla superaba en Recurso Hora-Hombre a unos 600,  la opción se hacía cuesta arriba.

Las razones consideradas eran multifactoriales. Primero,  porque había que acogerse a los protocolos de bioseguridad,  y segundo, porque los espacios per sé establecidos por la propia empresa, no estaban acondicionados para mantener los distanciamiento físicos y el rigor de suplir las herramientas posibles en cuanto a tecnología, para que el trabajador pudiese desenvolverse.

En conclusión, rondaba la idea negativa sobre regreso a los puestos de oficina de sus trabajadores, respondiendo a que, la velocidad con que debían interactuar con sus colaboradores, ahora que la comunicación era 100% virtual, no operaba con prontitud.

Vistos los casos, era evidente que la premura de inversión debía enfocarse a estas dos aristas que elevaban, sin duda, los costos de la empresa para adaptarse, ya que de no hacerlo,  perderían progresivamente tiempo y sentido de oportunidad además, de la ya marcada presión sobre la directiva en redirigir fondos a unas actividades que no estaban presupuestadas en planes presupuestarios originales.

En cuestión, la adaptabilidad de los espacios y el aumento de la velocidad de comunicación en la interactividad, requerida ahora como no presencial, impactaba sobre los costos.

De allí, que muchas empresas en el ínterin, miraran nuevamente hacia los espacios colaborativos de trabajo como una alternativa de reubicación de lotes de trabajadores, en un plan comodín, que estableciera algunos días fijos de la jornada de 7 días contemplados como regular.

¿Eran los espacios compartidos una opción viable para articular el teletrabajo?

Los estudios sobre la marcha que se fueron haciendo en consecuencia, y que aún se mantienen en actualización, arrojaron que, si bien es cierto, el trabajador redujo su tensión al no tener que conducir o tomar transporte público para llegar a su trabajo por unos días; la continuidad – en cambio-de la labor, los siete 7 días de la semana en un ambiente tan monótono como el hogar, los exasperaba.

Un significativo número de trabajadores bajo análisis, lo manifestaron, incidiendo así, en que la concentración y la motivación hacia el rendimiento, disminuían.

Son estos aspectos, sin duda, aristas nuevas que van revelándose acerca del Teletrabajo como modalidad para el desempeño profesional.

La Universidad de Pensilvania en Estados Unidos de América, uno de los entes investigadores de estas conductas, señalaba que la permanencia en casa para desempeñar la labor, reducía a la larga los aspectos creativos y aburría en cuanto al espíritu resolutivo del trabajador.

A ello, se unía, la condición de soledad; es decir, la ausencia de compañeros de trabajo con quienes se podía interaccionar entre sí, para seguimiento de los procesos de trabajo.

-No hay retroalimentación, ni se produce el raport necesario de la función colaborativa para discernir sobre un aspecto con el otro compañero de trabajo.

Y es que la identidad y cultura organizacional se crea en actitud colaborativa.

En cuanto al tema y criterio de identidad, una investigación llevada a cabo por la firma Workplace Trends en el año 2019, encontró que sólo el 5% de las personas que teletrabajan de forma continua siguen sintiéndose parte de la empresa y mantienen la intención de seguir con la compañía en la que están trabajando.

¿Teletrabajo para siempre?

La realidad es que el teletrabajo se ha convertido, ya no en una referencia o modalidad, sino en una alternativa que debe combinarse con otras, para concretar las metas del plan en materia de rendimiento económico.

¿ Cómo lo están haciendo Ustedes?

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