NO BASTA QUE TU PRODUCTO O SERVICIO SEA BUENO

¡No basta ser Bueno!
Productos o servicios expuestos al mercado que no tuvieron aceptación.
¿Por qué?
Estudios de casos hay documentados en numerosas Escuelas de Negocios donde se observa el fracaso del posicionamiento de un producto en el mercado, así éste haya reunido estándares de calidad.
¿Qué habrá pasado entonces?
¿No basta con que en su manufactura, se hayan concebido procesos de calidad?
Bueno es el dicho de que, «no basta ser la mujer del César, sino parecerlo», para remontar que las estrategias de marketing son importantes a la hora de posicionar la marca o un producto de éste en el mercado. Casos como los referidos abundan en la literatura con suficiente documentación.
 Inventos fabulosos que no fueron tomados en cuenta por los patrocinantes, porque no hubo una disposición correcta de sus atributos. Competidores que se adelantaron a la exposición del producto apelando a estrategias de marca, y robando la idea a los iniciadores. Desconocimiento de las necesidades apremiantes del entorno, lo que hace que descalifiquen  a un producto que surge en momentos no idóneos para satisfacer la demanda.
Necesidades no existentes, porque no han surgidos las inquietudes apremiantes para el uso de tal o cual servicio.   Cierto;  abundan los casos.
Por ello, expertos en la materia, detallan que, no  basta tener el mejor producto del mundo para vender.
Por lo que consideran que, lo clave está en colocar el foco en  la distribución y el marketing del producto, y paralelamente, verificar, que realmente sea una necesidad para un nicho propio; es decir, que solvente la exigencia; el buyer pain, como dirían como término actual, o el dolor  que se le propicia a ése  segmento de la población, al no contar con ese producto o servicio.
Igualmente, entre las premisas, recalcan los entendidos, que hay que comprender,  si el producto o servicio que estamos lanzando al mercado, es oportuno en el tiempo,  considerando la composición del mercado en  ese instante.   Porque puede ser probable  que el producto sea bueno para un mercado en un tiempo futuro, y no precisamente en el presente que lo expones.
De ello, se recuerda no olvidar la realización  siempre de un estudio de mercado de tu producto o servicio.

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