Sesión 4: Paraguacheros / sus ocurrencias

Misioneras del Nazareth

Paraguacheras

Dícese de quien, no habiendo nacido en el suelo pardo paraguanero, sin embargo, la ama y la respeta, trabajando con ahinco en todos los órdenes que imponen los nuevos tiempos en cuanto a Desarrollo Social.

Perspectiva personal:

La década de los años 90 fue intensa en el quehacer social de nuestra península de Paraguaná. En ello, evocamos recuerdos sobre instituciones educativas, que hoy siglo XXI, se consolidan prestando así, un altísimo servicio de acompañamiento y orientación a nuevas generaciones residenciadas en las distintas comunidades perimetrales a los centros dirigidos por esta organización, Misioneras del Nazareth.

En este caso, me refiero a Las Hermanas Misioneras de Nazareth, una organización de consagradas que presta sus servicios en la península de Paraguaná, tanto en el casco de la ciudad, en la avenida Ruiz Polanco, de Punto Fijo, como también en el crecido sector de «La Chinita», nombre que pobladores originarios de la zona acogieron. Ubicada jurisdiccionalmente como parroquia Norte de Carirubana, en Punto Fijo, la atiende también, municipalmente esta alcaldía.

En la perferia:

A la fecha, mucho se ha avanzado en cuanto a prestación de servicos básicos, entre ellos, aguas blancas y aguas servidas y en ese trajín, se sigue trabajando en otras áreas de atención para el bienestar común.

Otro de los centros, coordinados por las Misioneras del Nazareth, tal vez, la primera iniciativa educativa manejada por ellas en la jurisdicción, lo conocemos como el colegio San Francisco Javier, instaurado en su momento por la hermana Cecilia Crooss; ya fallecida.

Mientras, en el área de la Chinita, hoy día se focaliza el otro Centro, en programas de capacitación laboral a fin de contribuir con la inserción oportuna de muchos al campo socioproductivo. A éste hoy día se le denonina Centro Nazarth de Capacitación.

Las obras de las Misioneras como organización de propósito educativo y evangelizador, en Venezuela, son numerosas. Por ello, nuestro agradecimiento y gratitud a quienes hemos visto con su hábito gris, desacomodarse una y mil veces, y arriesgarse a las nuevas condiciones de un área semidesértica, donde la brisa paraguanera siempe les juega bromas. Dios las bendiga.

Hermana Blanca Flor Molero. Estuvo dirigiendo la ampliación del Colegio Víctor Irierte, de Fe y Alegría, en el sector de la Velita, Municipio Los Taques