¡ Qué rico aprender !

En fin que, aprender es un lujo y es divinooooo. Asocias, reinterpretas, te asombras, y de ríes de ti, y de tus ocurrencias mentales en los momentos de discernimiento; porque vaya que, a veces, uno  se extravíaaaaaa en «locurajes». Escenarios poco probables, que remotamente sucederán, perooooo…bueno,  insiste uno en «los supuestos».